P. Edronkin

Comentarios sobre el valor de la tecnología militar latinoamericana (VII).



Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Cursos

Ecología y Jardinería

Subastas

Vehículos

¿Buscando Empleo?

Juegos, apuestas y entretenimientos

Las patentes, las ideas, y hasta las invenciones esotéricas que parecen no tener conexión con el mundo real en un momento determinado son en realidad armas para esta nueva forma de pugna entre los estados.

Hace siglos, cuando todas las culturas y naciones solamente poseían arcos y flechas, moros y cristianos, toltecas y mayas solamente podían dirimir sus diferencias, incluso bélicas, de muy pocas maneras.

La aparición de las armas de fuego y los sistemas de navegación y orientación que luego emplearon carabelas y galeones cambiaron esta relación de equilibrio, y el conocimiento pasó a convertirse en un factor de poder, no siempre reconocido pero siempre presente. No es casualidad que en estos días la cultura occidental sea la preponderante en el mundo a pesar de no ser ni más numerosa en términos humanos ni la de mayor extensión geográfica.

El poder occidental es el poder del conocimiento, y dentro de occidente, las naciones más poderosas son también las que le prestan mayor atención a la educación, a la formación de científicos, artistas, deportistas, pensadores y tecnólogos.

No debe confundirse al desarrollo de estas tecnologías, incluyendo a las armas con fines disuasivos o geopolíticos racionales, con el insano deseo de destruir masivamente por medio de armas químicas, bacteriológicas o nucleares que padecen algunos déspotas.

Ese deseo muchas veces está presente en dictadores que nada tienen que ver con un esquema de poder derivado del conocimiento, sino solamente del miedo. De hecho, muchos de quienes pretenden rivalizar con el bloque occidental sustentan el autoritarismo como esencia de su propio kairos social y político.




El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©