Don Pablo Edronkin

La falacia de las teorías revisionistas sobre el holocausto (XXI).



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De manera similar, no se puede pretender hacer uso del dercho individual para violar la ley: uno tiene derecho a la privacidad en su casa, pero no sobre esta base se puede justificar que alguien asesine a otra persona en su propiedad y luego pretenda evitar que la policía investigue asumiendo que no tendría jurisdicción para hacerlo.

La censura se diferencia también de la prohibición para hacer apología del delito porque este último concepto es eminentemente 'posteriorístico'; es decir, establece una norma sobre la base de un hecho juzgado y considerado como la comisión de un delito, mientras que la censura no, sino que es por su naturaleza eminentemente 'priorística' pues busca la difusión de una idea, y en este caso no puede haber delito que la justifique pues no hay cosa juzgada.

Las hipótesis revisionistas no intentan simplemente plantear ideas si no justificar o 'desmentir hechos' que han sido delitos de manera comprobada, y no solamente bajo una sola jurisdiccón o caso, sino en múltipes casos.

El hecho es que lo que estas personas buscan expresar en base a un derecho legítimo son conceptos ilegítimos e ilegales, en primer lugar porque buscan violar los derechos de terceros, y bajo tales circunstancias no se puede hablar de derechos ilimitados sin responsabilidades, y en segundo lugar, porque las leyes de muchos países prohíben la expresión de conceptos conducentes a la violencia.

El régimen nacional socialista era estructuralmente violento, su ideología era violenta, y el legado que dejó también lo es: el odio a las minorías étnicas no puede definirse de otra manera; también lo era de forma premeditada e innecesaria, como se puede apreciar en 'Mein Kampf', y no como consecuencia de hechos que no pudierno controlar o porque se estaban defiendiendo. Los nazis empezaron la segunda guerra mundial, y no al revés.

Que nadie se engañe: Hilter subió al poder con intenciones bien calculadas para hacer lo que hizo. Toda la ideología nazi, y aquellas derivadas, aunque pretendan presentarse como otra cosa, son igualmente perversas.

En la gran mayoría de los países donde se encuentran en efecto tales prohibiciones existen regímenes democráticos, por lo que las leyes sancionadas son legítimas. En fueros internacionales tales leyes no han sido objetadas.

Por otra parte, el empleo de la excusa de una supuesta censura hace recordar a la falacia no formal conocida como 'accidente' y ya descrita por Platón en su República (N.E: ver a02208.shtml):




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