Leibniz, interpretaciones (IX).


Resumen de Teóricos
HISTORIA DE LA FILOSOFIA MODERNA. 
Prof Tit: Leiser Madanes 
1997 - Carrera de Filosofía - UBA



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Nuestra alma refleja, por así decirlo, el universo entero con la totalidad de las cosas pasadas, presentes y futuras. Cada alma individual sería una perspectiva o un reflejo de todo el universo.
Ahora, ¿qué nos falta a nosotros para obtener una noción completa de Alejandro?
Alejandro, tal como se dio realmente es un sujeto que se identifica con la totalidad de sus predicados. Leibniz dice que la noción completa de una sustancia singular envuelve, o implica, todos sus predicados, pasados, presentes y futuros, (#9)¿puede mantenerse la distinción entre esencia y accidente cuando, al parecer, todos los juicios se tornan analíticos? Ocurre que la reducción de la contingencia a la necesidad es imposible a causa de la infinitud. El infinito es la raíz de la contingencia. El análisis del concepto sujeto (en el cual están incluidos todos los predicados de Alejandro) es infinito. Ni siquiera Dios puede concluirlo. Lo que hace Dios es comprender la serie de predicados como conexiones implicadas en el sujeto. Ahora, cuando Dios decidió crear a Alejandro, la idea que tenía de él no era incompleta, propia de un ser abstracto que le faltan determinaciones. Dios decidió que exista este Alejandro con la totalidad de sus predicados y todo lo que la historia le depararía.
Esta noción completa de Alejandro se nos brinda a nosotros de manera imperfecta en la sucesión de la experiencia y en el seno de la infinitud de acontecimientos del mundo que la implican y la determinan.

Todo tiene que ver con todo. Pero a su vez no hay interacción, por otros problemas. El todo no puede ser enumerado porque es infinito. La suma de predicados es infinita. Y una tarea infinita no tiene fin, ni para nosotros ni para Dios. Gracias a que es infinito no lo vemos como necesario. Por lo tanto se rescata la contingencia. Que Dios sepa lo que va a ocurrir no se contradice con afirmar, según Leibniz, que el hombre es libre para actuar.
Según otras posiciones filosóficas es incompatible esta omnisciencia de Dios con el principio de la libertad. Descartes en Los Principios de la Filosofía dirá algo así como que tenemos dos puntas y no sabemos como se atan entre sí: la omnisciencia y la libertad. El tiempo juega un papel decisivo en esto, y ya en Spinoza o hacía. Con ese determinismo o necesariedad, Spinoza podía reconocer dos modos de explicación: cuando se habla de las verdades geométricas, puedo decir que estoy fuera del tiempo, y ahí encuentro fácilmente una razón suficiente e porqué las cosas son como son. Cuando yo paso a la explicación de seres temporales (finitos en el lenguaje de Spinoza) no abandono la pretensión de la explicación completa, pero resulta imposible abarcarla por la infinitud de causas y efectos que se producen.

Por un lado Leibniz va a insistir con que substancia es todo aquello que actúa (que genera sus propias acciones) por lo que no va a tener sentido postular las relaciones causales entre mónadas, porque cada substancia es autosuficiente. (muchas substancias, la substancia de Spinoza hecha pedazos). Por lo que las relaciones causales se explican por la armonía preestablecida desde el momento de la creación.





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