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Desequilibrio organizacional (II).



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Nadie es bueno por naturaleza, en cambio sí nacemos todos egoístas. Si nadie pone límites a nadie, es evidente que la mayoría saldrá perjudicada como mínimo económicamente y socialmente. Por supuesto, unos pocos viviremos felices a costa de los demás, claro.

A nivel político entonces, estamos de acuerdo en que es necesaria la competencia real, al menos deben participar más de dos “concursantes” para que la competencia tenga cierto sentido. Esta metáfora nos demuestra lo carente de sentido es que un sistema se sienta orgulloso de haber perdido a su único referente. ¿Qué clase de gloria existe en ganar una competencia en la que uno es el único participante, simplemente porque a aniquilado a su contrario? Está claro que las cosas no fueron exactamente así, lejos estuvo el comunismo de caer por motivos externos únicamente, pero tampoco hay que olvidar la guerra de bloqueos comerciales y militares que logró que la pulseada fuera ganada en cierta forma por el capitalismo.

Y digo “ganada en cierta forma...” no por casualidad. Eso de la “caída del comunismo” es algo relativo, y me atrevería a decir que casi totalmente obra de los medios de comunicación de propaganda capitalista. La realidad demuestra que, aunque no tan fuerte como antes, el comunismo sigue existiendo.

Ahora, no podría mantenerse una ideología tan desgastada ante la gente aunque fuera cierta, incluso aunque funcionara. Pero la semilla para algo nuevo puede tomarse en la actitud de la mayoría, de los miles de millones insatisfechos en el mundo. Estos insatisfechos son tanto los dos tercios de la población mundial que pasa hambre, como la gente trabajadora a la cual, de un día para otro, se le roba el fruto de diez, veinte, treinta, cuarenta, o más años de trabajo.

Me refiero, claro está, a la gente a la que se le roban sus ahorros de un Banco sin más excusas que la necesidad de “recuperar la inversión” por parte de los banqueros. A algún despistado esto podría parecerle un dato menor ante la desesperación que pasan miles de personas que no tienen diariamente para comer. Pero recordemos que el que te roben la mayor parte de tu vida no es un hecho que podría calificarse precisamente de agradable...





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