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Sobre lo humano (¿o sobre Dios?) (LXXI)



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Lo que es evidente para unos, no lo es para otros. Por lo tanto, la evidencia no es algo que determine unívocamente la verdad.

Lo que parece evidente a unos no parece evidente a otros. Lo que es evidente, lo es en sí mismo independientemente de unos y otros. Si sufro alucinaciones, me parecerá evidente que veo un elefante rosa. Si veo una puesta de sol, es porque es evidente en sí misma. 
 
Conocer no es equivalente a conocer la verdad.

No se puede conocer otra cosa que la verdad. Un conocimiento falso es un falso conocimiento. No estoy conociendo nada cuando pienso que hay gente en una casa que en realidad está vacía, o cuando pienso que está vacía una casa que en realidad está llena de personas. Es decir, no estoy conociendo nada, que al mismo tiempo no sea verdad, porque es cierto que para pensar eso debo conocer que la casa existe, por ejemplo, y otras cosas más del mismo tipo.

La fe en el testimonio de un testigo no es algo que nos garantice la veracidad de algo. Simplemente tenemos fe en lo que esta persona dice, le creemos, creemos que lo que dice es verdad, pero no tenemos razones que nos demuestren que tal conocimiento es un conocimiento verdadero.

Precisamente porque no hay demostración, hay fe. Pero que no haya demostración no quiere decir que no haya verdad. Si así fuese, no se explicaría la tranquilidad con que tomamos una medicina que por lo que nosotros podemos "demostrar" bien podría ser veneno.





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