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Veamos esta interesante cita de Stephen Hawking ("Historia del tiempo").:

"Incluso si hay una teoría unificada posible, se trata únicamente de un conjunto de reglas y de ecuaciones. ¿Qué es lo que insufla fuego en las ecuaciones y crea un universo que puede ser descrito por ellas? El método usual de la ciencia de construir un modelo matemático no puede responder a las preguntas de porqué debe haber un universo que sea descrito por el modelo. ¿Porqué atraviesa el universo por todas las dificultades de la existencia? ¿Es la teoría unificada tan convincente que ocasiona su propia existencia? ¿O se necesita un creador y, si es así, ¿tiene éste algún otro efecto sobre el universo? ¿Y quién lo creó a él?"

Las dudas del final de párrafo proceden del desconocimiento de la auténtica doctrina teológica y filosófica sobre el Creador. El Creador es el sostén ontológico último de la creatura, y por tanto, no es que "intervenga" en el Universo, sino que es la Causa Primera de todo los procesos mundanos. Incluso Santo Tomás llegó a decir que el mundo podría perfectamente no haber comenzado, e igual sería creado por Dios, porque seguiría siendo contingente, y por tanto, dependiente. Hawking sigue pensando que "crear" es "dar la patada inicial", nada más. Por eso pregunta si Dios tiene algún otro efecto en el mundo, que es como pedir un vaso de agua en el fondo del océano. Y en cuanto a quién lo creó a él, es como preguntar quién o qué ilumina a la luz. Dios es el Creador. Las creaturas son creadas por el Creador. El Creador no es creado, simplemente ES.

Parafraseando a Hawking, las fórmulas no son nunca tan convincentes como para provocar su propia existencia, en ningún momento de esa existencia misma. La existencia de lo finito es siempre "prestada", pues no es un componente de la esencia del ser finito, que por eso mismo es contingente.

En todo caso hago la salvedad de que Hans Kung no es un buen maestro de ortodoxia cristiana, y tal vez hoy por hoy ni siquiera pretenda serlo. De todos modos, la tesis de que la norma suprema es la voluntad de Dios, tomada en todo rigor, no es católica. Filosóficamente hablando, conduce a al irracionalismo. Los triángulos tendrían tres lados porque Dios así lo ha querido, si hubiese querido, podrían haber tenido sesenta. Eso es absurdo.

No todo depende de la voluntad de Dios, empezando por Dios mismo. Dios no se ha creado a sí mismo, porque eso es absurdo e imposible: si ya existe, llega tarde para crearse, si aún no existe, llega demasiado temprano.





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