Conozca a los creadores de Andinia.com

Los fumadores irrespetuosos (I)



Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Cursos

Ecología y Jardinería

Subastas

Vehículos

¿Buscando Empleo?

Energía verde

“Es más fácil luchar por los propios principios que respetarlos”

Alfred Adler

Al margen de que si nos consideramos dueños de nuestros propios actos para dejar de fumar no hay excusas, muchos fumadores (yo diría, sin exagerar, la mayoría) suelen desarrollar consciente o inconscientemente una perversa moral cotidiana que hace que el sucio hábito de fumar sea también un problema de los no fumadores.

Es decir, los fumadores se hacen daño a si mismos porque así lo eligieron, los no fumadores, pese a que han elegido no hacerse daño a sí mismos fumando, no pueden evitarlo cuando alguien les fuma al lado. De ahí la urgencia de tomar medida contra el atropello de la salud de aquellos que no quieren verse perjudicado por las decisiones de los fumadores en cuanto a su propia salud.

Pensemos por un minuto detenidamente en la conducta de un fumador típico que se encuentra en cualquier sitio donde también hay otras personas.

Si se da el caso de que el fumador en cuestión conoce a las personas del entorno, y sabe por tanto que alguna de ellas no fuma (situación común en el ámbito social o laboral) lo más probables es que prenda un cigarrillo sin más, quizás ocultándolo un poco luego de haberlo encendido, o soplando el humo hacia un costado “para no molestar”. Raramente el fumador preguntará antes a los presentes si les importa que encienda un cigarrillo, y aunque tuviera la buena costumbre de hacerlo, lo más probable es que los no fumadores por vergüenza o “buenos modales” lo permitan: “sí, por favor, proceda usted a intoxicarme sin inconveniente”.

Si tal situación se da en el ámbito público, ante personas desconocidas, muy raramente al fumador se le cruzará siquiera por la mente el consultar antes de prender un cigarrillo. El da por sentado que es libre de hacerlo, ya que es su elección el fumar, es para el algo natural. Nunca considera que la persona que se encuentra al lado puede haber elegido exactamente lo contrario, pero verse obligada, coaccionada, a cambiar su elección debido a lo normal de este hábito.





El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©