La víctima perfecta (V).

¿Por qué eligió a éste y no a aquél?

Por Robin Crowley


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Este artículo se enfoca principalmente al punto #1, es decir, prevenir y evitar; es por ello que debes de elaborar tus propias estrategias, junto con tus seres queridos, para que vivan seguros, tranquilos y alejados de la posibilidad de convertirse en parte de las estadísticas.

Una buena manera de programar tu mente para que se mantenga siempre despierta y seas capaz de prevenir y evitar el peligro consiste en meditar todas las noches, antes de dormir, sobre tu rutina diaria, los sitios que frecuentas y los riesgos que corres; imagina diversas situaciones en las que te percatas de gente sospechosa y qué harías para evitarla, eso es prevenir, preocuparte de antemano por tu seguridad ideando diversas maneras, todas las que se te ocurran, para seguir con bien.

Huir es la segunda mejor respuesta ante el peligro, es decir, siempre es mejor ausentarse de la violencia sin que ello reporte un daño para tu persona o para el agresor. "No estar ahí" es la mejor y más deseable de las opciones.

ACTÚA DE INMEDIATO.

Es necesario también sentir la situación, si te piden tus cosas, entrégalas: "Aquí está mi cartera, mis llaves, ahí mi coche, y yo ya me largo de aquí...". Si te están agarrando diles donde está todo y con calma y seguridad diles que es suyo, que se lo lleven. Entrega todo y luego ESCAPA, no hagas enojar a un atacante armado, por ejemplo, arrojando tus pertenencias en diversas direcciones. En cuanto puedas huir, corre a toda velocidad (nada de zig-zag como en las películas). Si el tipo es un raterillo se va a llevar tus cosas y va a huir en dirección opuesta, pero si lo que busca va más allá de tus pertenencias y te ordena que no te muevas y que te quedes donde estás, olvídate de pedir clemencia, ten por seguro que tendrás más probabilidades de sobrevivir si atacas con toda tu furia y determinación posibles. Concéntrate en el criminal no como un oponente al que le vas a ganar sino como un blanco al que vas a destruir. Si el es malo TÚ ERES PEOR, debes ser rudo y brutal, tus blancos principales deben ser sus ojos, tráquea y genitales, atácalo con decisión y sin parar hasta que veas que deje de ser peligroso para ti, luego ¡huye!, ¡desaparécete del lugar!, aún en presencia de testigos, no te quedes a esperar a que llegue la policía, ya que aún cuando el anterior es el mejor modo y el más confiable para salvar el pellejo, tu pellejo, las leyes no lo aprueban y te pueden juzgar por cometer "exceso en legítima defensa" o los familiares y amigos del hijo de su madre que te agredió pueden levantar cargos en tu contra por herir (o matar) a su "pobre hijito" su "inocente palomita". Es decir, al sistema legal no le importa tanto tu vida como te importa a ti mismo y a tus seres queridos. Recuerda, el único responsable de tu vida y actos eres tú, solo tú.

Todo esto torna el "código" del criminal en su contra, ya que ellos intentan obtener lo que quieren con la menos resistencia posible. Muy pocos criminales están preparados para una "víctima" que los va a confrontar con un compromiso total, ferocidad total y rudeza extrema. Como decimos los mexicanos, si te "encabronas" completamente eres feroz, superior a ellos y nada de lo que puedan hacer parece herirte en lo más mínimo. Porque la supervivencia urbana no es un juego.


Robin Crowley
Instructor y fundador.
M.C.A.A.S.H.





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