El Gea

Derechos humanos en Cuba (I).

Por Ariel Hartlich.


Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Cursos

Ecología y Jardinería

Subastas

Vehículos

¿Buscando Empleo?

Energía verde

Periódicamente escribo algunas notas, fundamentalmente dirigidas a mis compatriotas argentinos, reflejando algunas opiniones a partir de mi integración a la vida cubana. Hoy siento cierta necesidad de escribir unas líneas sobre el tema de los derechos humanos.

Ahora hago un fuerte ejercicio de abstracción, al estilo cartesiano, y dejo de lado como verdad en que este país el 100% de la población tiene acceso gratuito a la salud y a la educación, supongo que esto es un engaño del comunismo. De la misma manera descreo de mis sentidos que me engañan, y alucinan mi mente, haciéndome creer que todos los meses mi familia tiene asignada una canasta familiar básica, más allá de todo lo que pueda comprar en el mercado libre, que garantiza nuestra supervivencia independientemente de la situación económica por la que atravesemos.

Todo esto no tiene relación con la verdad, de la misma forma y utilizando mi método, niego la realidad de que en las calles de La Habana no hay víctimas del gatillo fácil, y que en las escuelas no hay vendedores de drogas (dillers o como se los denomine en nuestra cultura colonial rioplatense). Igualmente descreo que en Cuba no se torture a una sola persona en las cárceles o ni en las comisarías (unidades territoriales en estas latitudes).

Niego todo, lo único que no puedo negar es de que pienso y siento. Y si pienso y siento es por una causa superior. Esta mañana abracé a mi hija, tuve la certeza y la claridad de que no la quiero ver muerta, ni mutilada, ni analfabeta, ni desaparecida, ni drogada, ni desnutrida, ni violada, ni ninguna de esas cosas que le ocurren a la mayoría de los niños de nuestro continente. Entendí nuevamente el significado de los derechos humanos.

Frente a mi, a solo unas decenas de kilómetros, la potencia más poderosa que conoció la humanidad, consagrada en 1945, cuando detonó dos bombas atómicas sobre objetivos netamente civiles, para demostrarle a todos los padres del mundo de lo que son capaces de hacer con los niños. La potencia que entrenó a Videla, a Galtieri y a Bin Laden. La que financió los golpes de estado que devastaron nuestro continente. Esta es una idea clara y distinta.





El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©