El Gea

Mutilaciones de Ganado en Argentina 2002 (XXXVIII)
El Informe Total

Por Gustavo Fernández - MysteryPlanet / Al Filo de la Realidad

PRIMERA PARTE



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El relato es continuado por su esposa: "Nosotras (ella y su hermana Silvia, de 35 años) estábamos preparando el café como todos los días y escuchamos que el motor hacía ruidos, pero no arrancaba. Poco después, escuchamos gritos de Luis y pensamos que una polea le podía haber agarrado una mano... Salimos corriendo y lo vimos arriba del tinglado...". Luis las interrumpe para asegurar que "no sé cómo llegué hasta ahí arriba; lo que sí sé es que nunca llegué al generador, que estaba tapado como el día anterior".

"Cuando estaba por llegar al motor, una luz me iluminó; una luz que quema hasta el alma querida, y empecé a sentir un calor terrible y se me descontroló el cuerpo. No me explico cómo, pero aparecí arriba del tinglado. Ni siquiera sabía que estaba ahí. Me vino a rescatar mi cuñada y no la reconocí. Estaba encandilado y sólo vi una sombra negra...", refirió Luis Marcelino, perteneciente a una conocida y respetada familia de Noetinger.

La mujer explicó que cuando su hermana se acercaba por el tinglado, Luis hacía como si se fuera a arrojar hacia el otro lado.

En los mismos momentos en que Luis vivía su "odisea" en el campo, tres jóvenes de Leones que habían ido a bailar a Noetinger, experimentaban un extraño avistamiento en plena ruta. Sergio, el hijo mayor de Luis, explicó por su parte que el motor no arrancó. Hizo falta la ayuda de un tractor, porque "las dos baterías estaban descargadas".

El mismo integrante de la familia nos acompañó hasta el lugar en el que había caído la linterna que llevaba su padre. Alrededor de la marca dejada por la linterna había huellas de las botas de goma de su padre, que no seguían hasta el tinglado. "No lo atribuyo a nada. Yo no creo en los OVNIS. No quería levantar el avispero, pero después del caso de la señora de Saira tuve que hacerlo. No gano nada contando esto, al contrario, pierdo, porque la gente puede desconfiar de mí", dijo Luis con cierto dejo de dolor por el hecho de que sus palabras no fueron tomadas en serio por algún medio periodístico.





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