El Gea

Mutilaciones de Ganado en Argentina 2002 (VIII)
El Informe Total

Por Gustavo Fernández - MysteryPlanet / Al Filo de la Realidad

QUINTA PARTE



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La centenaria agrupación científica inglesa se vio realmente muy mal. El resultado, difundido ampliamente en la prensa científica internacional, es la falsedad de la hipótesis de la vacuna sostenida por Hamilton y Hooper. Así, el Instituto Wistar presentó el resultado de una segunda "evaluación externa" en la que, por fin, cedió a tres laboratorios independientes el examen de las muestras de vacunas congeladas en la etapa de 1957- 1960, y en ellas basó su defensa, ¡que quedó centralizada en el mismo comité que utilizó en 1992 para enfrentar a Tom Curtis!, presidido por el mismo Claudio Basilico e integrado por Clayton Buck, del propio Instituto Wistar; Ronald Desrosiers, de la Escuela de Medicina de Harvard; David Ho, del Centro de Investigación en SIDA, de Nueva York, y Eckard Wimmer, de la Universidad de Nueva York Stony Brook. Todos en activo en aquella época. Sin embargo, toda la argumentación de Wistar (http://www.wistar.upeen.edu), a través de su comité, se basó en las muestras que consideró en 1992 como poco útiles para obtener resultados confiables. En efecto, en el primer reporte, Basilico y sus colegas habían señalado claramente que las muestras conservadas en congelación no podían ser identificadas como las mismas que fueron usadas en África, o que formaran parte de los lotes preparados al mismo tiempo en el mismo laboratorio. También señalaban en aquel entonces que, en caso de realizarse un examen, un resultado negativo, es decir la ausencia de algún virus, no podía ser concluyente. Todavía más. En la ponencia presentada por hooper el 11 de septiembre del 2002, en la reunión de la Royal Society, se aludió al testimonio de Hilary Koprowsky publicado en su biografía, que en la página 240 señala que el lote de la vacuna usada en África ya no existía.

Es tal vez un dato meramente anecdótico y no causal, pero vale la pena recordar que el hombre mutilado en el incidente de Guarapiranga, Brasil (sobre el que informáramos ampliamente en Al Filo de la Realidad Nº 78; para solicitar, clickear sobre el enlace y enviar), Joaquim Sebastian Goncalves, de 53 años de edad a la sazón, estaba medicado, en razón de su epilepsia, con un fenobarbital anticonvulsivo de nombre comercial "Gardenal".

Al presentar cuadros epilépticos, el fenobarbital interrumpe o normaliza los impulsos eléctricos del cerebro, interrumpiendo la crisis al crear un estado de laxitud absoluta. Vale recordar que uno de los factores que más llamó la atención a los avezados especialistas veterinarios y hombres de campo en las mutilaciones era la falta de "pataleo agónico", esto es, de covulsiones propias del animal durante los instantes previos a la muerte, al punto de sospecharse el uso de algún narcótico (y recuérdese también el hallazgo de "oxindol" en el paladar de un par de animales). Un fenobarbital, ciertamente, podría provocar esa laxitud y... ¿adivinen a quién pertenece la patente del "Gardenal"? Acertaron: al laboratorio Wistar.

Así que esta segunda hipótesis podría resumirse así: Debido a consecuencias no deseadas de los experimentos del '86 -o tal vez como control de un rebrote de los mismos- un grupo operativo mutila animales, primeramente en cercanías de Azul -no necesariamente en la misma localidad porque en 16 años, no sólo los animales originales que no han muerto pueden haber dispersado el contagio en sus congéneres, sino las crías venderse a estancieros cercanos, etc- y luego, se amplía el radio de mutilaciones para "enmascarar" la operación, aprovechando algunos causales naturales, en la misma secuencia que describiéramos para la primera hipótesis. En estas tareas se emplean variantes de fenobarbitales producidos por las mismas empresas implicadas, las cuales, quizás, realizaron también experimentos en humanos, disfrazándolos de "agresiones extraterrestres" o asesinatos propios de psicópatas, no sólo para confundir a los investigadores sino también para restarles, de cara a la opinión pública, credibilidad. Tienen ustedes aquí dos hipótesis explicativas, y cada uno juzgará cuál le resulta más convincente. De todas maneras, la segunda línea de investigación que aquí hemos propuesto, tan alejada al parecer y como dijéramos, de la temática habitual de nuestros trabajos, entronca sin embargo con otra línea que sí hemos analizado en profundidad: la de los "Illuminatti" y el Nuevo Orden Mundial. Pero de ello hablaremos en nuestro próximo informe. Los interesados en consultar lo que ya hemos publicado al respecto, pueden solicitarnos el Nº 89 de Al Filo de la Realidad clickeando el enlace y enviando el mensaje vacío.





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