Asegurando manualmente en escalada: asegurar a un primero en simple


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Federico Ferrero

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En las modalidades de escalada en las que se usan cuerdas, quizás una de las maniobras más básica que hay que conocer y practicar (luego de las de autoaseguramiento) es la de asegurar a un compañero de cordada, ya sea que este escale de primero o de segundo. En este artículo hablamos de cómo asegurar usando un dispositivo asegurador manual, como los populares modelos Reverso (marca Petzl), ATC (Black Diamond), Shuttle (Single Rock), etc., a un escalador que va primero y con una única soga.


Tutorial en video que muestra como colocar un asegurador Reverso 3 para asegurar a un primero de cordada en simple.

Los aseguradores manuales actuales suelen ser dispositivos de freno multiuso. Esto quiere decir que, dependiendo la posición en la que lo coloquemos, la cantidad, grosor y característica de nuestra soga, el tipo de escalada que estemos efectuando, la acción concreta (asegurar, rapelar, etc.), si aseguramos a un primero o a un segundo y otros factores, su uso varía mucho, y es muy probable que comprometamos nuestra seguridad si no sabemos exactamente cómo usarlo en nuestro caso. Esto significa que con comprarse un asegurador no es suficiente, y con leer además este artículo tampoco ;-): lo único que nos califica a usar un dispositivo asegurador manual es, precisamente, saber usarlo, lo cual se consigue haciendo un curso de escalada en condiciones, con un instructor cualificado. Para muchos esto será obvio, pero es preferible ser pesado con este tema y después no tener que lamentar consecuencias.

Volviendo a lo que nos compete en este caso: las opciones que tenemos para usar un dispositivo asegurador polivalente, del tipo que los españoles llaman "cesta". Los más completos (Reverso de Petzl, ATC de Black Diamond, etc.) incluyen las siguientes posibilidades:

- Pueden ser usados con una o dos cuerdas de tamaños estándar, es decir, en simple o en doble. Sin embargo, siempre hay unos límites de diámetro, tanto en lo que respecta a lo fina que puede ser la soga, como a lo gruesa que debe ser. Hay que conocer estos límites y verificar que nuestra/s sogas no los sobrepasen.

- Pueden ser usados como asegurador: para asegurar a un primero de cordada o a para asegurar a un segundo de cordada (con bloqueo en caso de caída). Las dos formas de asegurar implican un uso del aparato completamente diferente, que hay que tener absolutamente claro.

- Pueden usarse como descensor: para descender o rapelar. Siempre usando un nudo autobloqueante como complemento de seguridad.

- Complementariamente, pueden usarse para armar un dispositivo de poleas o polipasto, en maniobras de autorescate, ascenso o descenso de peso.

Asegurando a un primero de cordada en simple

Les recomendamos vean nuestro video tutorial que acompaña este artículo para comprender la maniobra básica para asegurar a un primero usando una sola soga o cuerda. En adelante daremos una descripción básica para complementar el video de arriba.

Lo primero que debemos saber (normalmente, al comprar nuestra soga y/o nuestro asegurador) es que la cuerda es del diámetro aceptado por nuestro modelo de asegurador o freno. Luego verificar lo básico en cualquier maniobra de escalada: tener puesto nuestro arnés bien asegurado (que lo verifique de forma redundante un compañero además de nosotros mismos) y con un mosquetón de seguridad (preferiblemente HMS) mosquetoneado al anillo ventral del mismo.

A continuación, y pese a que no sea lo normal en escalada deportiva, lo ideal es que el que asegura, a su vez, se asegure a un punto de anclaje fijo, mejor si lo hace de forma redundante (es decir, a dos, uno independiente del otro) y que use guantes pensados para esta función de asegurar. Lo primero es idealmente lo que hay que hacer ya que, en caso de caída del que escala, el que asegura podría perder el equilibrio y no poder retenerlo, o incluso ser izado si la diferencia de peso entre los escaladores es importante, y sus puntos de aseguramiento serían los que soportarían toda la carga. Lo segundo es importante para, en caso de no detener una caída rápidamente, evitar quemarnos la piel de las manos por la fricción de rápido paso de la soga.

Una vez verificado lo anterior, vamos a lo concreto, instalar el dispositivo de frenado para asegurar. Lo siguiente será una descripción lo más genérica posible, por lo que siempre deben leerse y priorizar las instrucciones que acompañen al modelo de freno o asegurador que vayamos a usar.

A) - Primero, pasar la cuerda por una de las ranuras de nuestro asegurador (si tiene dos, y sino por la única grande del centro).

Dependiendo del modelo, el asegurador deberá estar en una posición determinada (con una punta hacia arriba o la otra, claramente diferentes en los modelos polivalentes), o será indistinto que esté de un lado o del otro (modelos simples). Esto depende, básicamente, si nuestro modelo está pensado para "dos velocidades" de frenado, ocurriendo en ese caso que de un lado frena más, y del otro menos (si tenemos dudas de que lado elegir o es la primera vez que lo usamos, mejor usar siempre el que frena más). Si nuestro modelo, en cambio, es de los que está pensado para frenar de un único lado, hay que tener absolutamente claro que está bien puesto. Los modelos más básicos, en cambio, son con un único agujero, pensados para una sola soga y, al ser simétricos, pueden usarse de los dos lados con una única velocidad de frenado que dependerá de nuestra habilidad, sumado al peso del escalador (en caso de caída) y el diámetro de la cuerda.

B) - Lo segundo a tener en cuenta, es mosquetonear nuestro asegurador junto con la cuerda, del modo correcto, al mosquen HMS de nuestro arnés, para luego cerrar el seguro de nuestro mosquetón de seguridad (si este es de rosca y no automático).

C) - A partir de ahora, todo depende de que agarremos la cuerda de forma correcta, teniendo en claro la mecánica del movimiento, para lo que invitamos a ver el final de la parte final del video explicativo que acompaña este artículo. La razón de la mecánica básica de aseguramiento es la misma para todos los dispositivos aseguradores manuales cuando se asegura de primero o de segundo, e implica tener claro cómo hacer para dar cuerda al escalador que aseguramos y que así pueda subir, y cómo bloquear o frenar la soga, en caso de que nuestro compañero escalador lo requiera, ya sea para que la maroma no lo moleste, ya sea para ayudarlo en un paso complicado o, por supuesto, para frenar una caída por su parte, si esta ocurriere. Por eso es importante que la cuerda que sale del dispositivo, en dirección contraria al escalador, nunca se suelte. Al cumplir esta norma incluso cuando recopilamos la cuerda sobrante, mientras el escalador sube, podremos reaccionar rápido en caso de caída y nunca se nos escapará la soga accidentalmente.

En resumen, para el caso de asegurar a un primero en concreto, debemos tener en cuenta que, cuanto más pegada a la cadera esté la soga, más será el efecto de fricción y, por lo tanto, de frenado. Contrariamente, cuanto más la alejemos de la cadera, más de la soga sobrante estará disponible para el escalador, al moverse hacia la zona de menor fricción entre la soga y el asegurador. Obviamente, en caso de caída lo que hay que hacer es llevar la soga hacia atrás de la cadera para así frenarla. Esta misma mecánica se aplica para controlar un descenso en rapel.

Si quieren aprender cómo asegurar a un segundo de cordada, lean este artículo (incluye video tutorial).

Y no se olviden: practiquen con un instructor, porque en escalada, como en muchos deportes extremos, con leer no es suficiente y ser autodidacta es peligroso.



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