El Rally Dakar Argentina - Chile 2011, turismo y ecología


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Federico Ferrero

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Igual que sucedió en 2009, en 2011 el ruido mediático no permite oír las voces que se levantan en Argentina, Chile y el resto del mundo contra el impacto ecológico del Rally Dakar.

La sustentabilidad y preservación de los bienes comunes (o recursos naturales) es uno de los principios fundamentales en la búsqueda de mejorar la calidad de vida de nuestra sociedad, satisfaciendo sus genuinas necesidades materiales y espirituales en armonía con nuestro entorno natural, garantizando al mismo tiempo su disponibilidad para las futuras generaciones.

A estos principios se remite el turismo sustentable. Por lo que concierne al Rally Dakar-Argentina 2011, entendemos que no responde a las auténticas necesidades de los argentinos poder ser conocidos en los países del primer mundo, gracias a que más de mil máquinas pasarán arrasando nuestra geografía, para el disfrute de minorías en aquellos lugares. Argentina ya es conocida en el mundo. El auge de la actividad turística en la última década lo demuestra sobradamente.

No tenemos nada en contra del turismo, muy por el contrario. Queremos el turismo bien entendido y responsable, pero no sólo de labios para afuera. Suele llamarse al turismo "industria sin chimeneas", pero un evento de estas características puede dejar una huella tremenda, con el agravante de que -hallándose Mendoza en una región semidesértica- nuestros suelos y su flora y fauna son de una gran fragilidad.

En Europa no se hacen este tipo de competencias por las estrictas leyes de preservación del medio ambiente que allí rigen, sostenidas por la mayoría de los europeos, preocupados por el cuidado de su propio territorio y su estilo de vida.

Con semejantes decisiones, incluso pretendiendo que se corra nuevamente en 2010 en el marco de los festejos por el Bicentenario, ni el gobierno nacional ni el provincial demuestran coherencia con las políticas implementadas en defensa de nuestro patrimonio natural y cultural, y sobre todo de nuestra calidad de vida. Las verdaderas políticas ambientales deben ser preventivas y precautorias, y es el Estado el responsable de planificar y ejecutar todas las medidas para preservar el patrimonio arqueológico, paleontológico, florístico, faunístico y paisajístico.

La idea de priorizar una comisión que vaya detrás del rally evaluando los daños ambientales, para luego iniciar las reparaciones y remediaciones necesarias, nos parece la antítesis de una política ambiental seria, que es eminentemente preventiva y precautoria. Pareciera ser entonces una estrategia de este gobierno obrar con el hecho consumado, y desconocemos si ya ha emitido la aprobación ambiental. No sabemos si esperan la presentación de acciones judiciales contrarias al Rally, que si se realizan muy cerca de la fecha de inicio de la carrera tienen escasas posibilidades de prosperar. Esto ya ha ocurrido otras veces, y habla a las claras de la escasa predisposición del gobierno a acatar las leyes vigentes.

No somos nosotros -las organizaciones de la sociedad civil- quienes prioritariamente debemos decirle al gobierno qué debe proteger y qué no: son las autoridades quienes deben tomar las primeras acciones para preservar el conjunto de nuestro patrimonio. La apertura a que participemos en el debate, bienvenida por cierto, no puede convertirse en una excusa para la aprobación oficial de cualquier proyecto. La estrategia del gobierno provincial de transferir a los reclamantes parte de la responsabilidad de la protección del patrimonio natural y cultural de la provincia, muestra su escaso interés por hacer frente a un evento de estas características en defensa de los intereses de la comunidad.

Que el pueblo de Argentina sepa que los organizadores no pagan nada por usar el territoriol, ¡nada! Por el contrario, las provincias corren con una serie de gastos operativos que bien podrían tener usos mucho mejores.

El gobierno, aunque diga que se han hecho todos los estudios ambientales, obvió el procedimiento de Manifestación General de Impacto Ambiental que la ley prevé para estos casos, a fin de identificar, evaluar y corregir o minimizar los fuertes impactos ambientales y riesgos previstos. No sólo nosotros objetamos esto, sino también los científicos y técnicos de varios organismos del Estado que estudiaron la insuficiente información recibida de parte de los organizadores del evento. Esta mañana hemos denunciado esto ante la Fiscalía de Estado.

Estamos en desacuerdo con los que sostienen que este rally contribuye al turismo sustentable, y los hacemos responsables, junto al gobierno nacional y gobiernos provinciales, de los accidentes, muertes, degradación y contaminación que se produzcan en nuestra provincia. Tal como, lamentablemente, también ocurriera en África durante muchas -sino todas- de las anteriores ediciones de esta competencia.

Fuente: ASAMBLEA POPULAR POR EL AGUA - FUNDACIÓN CULLUNCHE - FUNDACIÓN CARLOS PADÍN FUNDACIÓN FLORA NATIVA - OIKOS RED AMBIENTAL - OPINIÓN CIUDADANA - ASAMBLEAS SOCIALES AUTOCONVOCADAS



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