La factoría de la selva exitosa

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Pablo Edronkin

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La producción de armamento clandestino en las llamadas "factorías de la selva" - aunque no necesariamente debe tratarse de un entorno selvático sino que puede ser polar, urbano, etc - es una característica de las fuerzas irregulares ya establecidas, los pueblos autónomos de facto y las fuerzas de resistencia frente a invasores extranjeros.

No todas las guerras irregulares provocan la aparición de estas factorías de la selva, pero de los ejemplos que históricamente se pueden analizar aparecen como ventajosas varias características de ellas:

Deben contar con personal capacitado, como ingenieros, armeros y obreros calificados para trabajar con cierto tipo de maquinaria. Las factorías de la selva no son el lugar apropiado para los ardientes revolucionarios intelectuales sin para los semianalfabetos combatientes transformados en obreros Stakhanovistas.

La localización exacta de la factoría debe mantenerse en completo secreto. El personal que trabaja en dicha instalación no debe rotarse o intercambiarse con los individuos operativos.

De ser posible, la producción debe distribuirse en varios puntos con el objeto de minimizar riesgos y maximizar la velocidad de la distribución de las provisiones.

Pese al impacto que incluso políticamente la producción de cierto tipo de armamento puede tener, no se debe dejar de lado la función de mantenimiento de lo ya existente y la producción de armas con sentido práctico. Un caso interesante de "factoría de la selva" que falló por esta cause es el del Hezbollá antes y durante el conflicto que peleó contra las fuerzas israelíes sobre territorio libanés en el año 2006. Esta organización armada anti-israelí logró desarrollar un estado virtual dentro de otro estado real y contaba incluso con su fabricación indígena de armamento. Algunas de las cosas que producían eran de un valor tecnológico llamativo pero justamente al intentar hacer esto sus ideólogos políticos y estrategas cayeron en un error clásico de la guerra no convencional, que es generalizar la fortaleza lograda en algunos aspectos a toda la campaña, asumiendo que están listos para pelear en términos convencionales con su adversario. De esta forma el Hezbollá perdió recursos vitrales en la producción de sistemas que fueron fácilmente eliminados por los israelíes, como los "drones" o RPVs enviados en vuelo por control remoto para atacar supuestamente las ciudades israelíes: Todos esos vehículos fueron derribados por la fuerza aérea israelí. Con estas y otras armas, los mandos del Hezbollá buscaban indudablemente crear un impacto político pero no fueron suficientes para derrotar a los israelíes, los cuales utilizaron menos del diez por ciento de su poderío militar para aniquilarlos y destruir una buena parte del Líbano.

Los directores y las mentes creadoras de estas factorías deben estar en condiciones de poder trabajar libre y autónomamente, sin presiones de ninguna clase de sus mandos o de un comité central. Las decisiones sobre la producción de armamento deben ser técnicas (militares e ingenieriles) y no políticas. El intento de mantener el control desde afuera, es decir, desde las oficinas de un burócrata ajeno a la organización fabril o como dijimos, un comité central, nunca persigue finalidades prácticas sino políticas: el control de un recurso valioso para construir poder.

Se puede minimizar el costo de desarrollo si de alguna forma se obtienen máquinas, partes o esquemas para la producción "bajo licencia" de armamento ya probado. El caso del subfusil STEN británico construido en talleres clandestinos por parte de la resistencia noruega, danesa o polaca durante la segunda guerra mundial es un buen ejemplo de esta política. Pero para ello hace falta seleccionar un diseño que como en el caso de esta arma británica, se pueda fabricar localmente con mínimos recursos.

La única diferencia significativa entre una auténtica factoría de la selva y una empresa convencional es que la primera no debe preocuparse pro contar con una fuerza de ventas puesto que su objetivo no es tal. Por lo demás, debe manejarse con la misma racionalidad que cualquier negocio.

La introducción al servicio del armamento producido por este tipo de plantas fabriles generalmente se hace de forma desesperada y desordenada, pero cuando sea posible, se lo debe implementar paulatinamente para corregir los defectos de la mercadería antes de distribuir grandes lotes con fallas técnicas significativas, lo cual podría causar problemas de índole táctica y también política, pues el grupo revolucionario podría ver a tal hecho como una virtual derrota. Estos problemas han ocurrido incluso en la industria normal del armamento: Cuando el fusil M16 se introdujo durante el conflicto de Vietnam, su diseño básico era bueno, pero la falta de entrenamiento entre los usuarios y de equipos de limpieza y de mantenimiento causaron problemas endémicos que le dieron al fusil diseñado por Stoner una mala reputación inicial. Y el caso del STEN, un arma estándar británica que puede considerarse como el producto de la metodología de las factorías de la jungla, pese a que probó ser aceptablemente buena y demostró constituir un diseño válido y exitoso por los seis millones de unidades construidas, nunca pudo recuperarse de su mala reputación inicial, recibiendo motes como "la delicia del plomero (fontanero)", y "el arma apestosa".

Algunas factorías de la selva concebidas con fines meramente bélicos o revolucionarios pueden convertirse en auténticos motores tecnológicos de un nuevo régimen revolucionario o bien de una sociedad constituida y vuelta a estabilizar tras un período turbulento de su historia. Cuanto más primitiva sea esa sociedad, mayor puede ser el impacto potencial al que hacemos mención. Muchas de las grandes industrias actuales - generalmente del estado - han tenido orígenes semejantes.

No se debe subestimar ni minimizar la importancia de las factorías de la selva y la producción de maquinaria y hasta tecnología con recursos muy limitados, tanto en etapas de conflicto armado como en la paz, y cabe recordar que la primera computadora personal fue diseñada y construida en el garaje de una casa.



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