Una objeción a los que objetan

Clic aquí para contactar al autor
Pablo Edronkin

Lecturas sugeridas

El laberinto de piedra del Blanco

Más vale creído que mediocre, más vale aristocracia que masa

El valle del Blanco (I)

Apuestas exóticas

Productos y servicios

Cosmic Cat - Un juego cósmico y gratuito

Ruleta Americana Gratis

Ruleta Europea Gratis

Jacks or Better Power Poker

Blackjack Gratis

Energía verde

Juegos gratis

Información deportiva y apuestas

Aumente sus ingresos para vivir libremente

Equipos y provisiones para la aventura

Arte y artesanías

Juegos de habilidad y de azar

Cuando se revela algo como la existencia del laberinto del Blanco nunca faltan voces de objeción a los cuales generalmente se lees puede objetar una sola cosa: Su inutilidad.

Objetar, quejarse, criticar, son cosas muy fáciles de hacer; mucho más sencillas que emprender cualquier clase de proyecto, crear arte o construir algo. Ser envidioso es más sencillo y menos cansador que crear; mover la lengua para balbucear protestas contra lo nuevo es menos complicado que poner a trabajar la mente. Construir un laberinto lleva años, mientras que protestar unos segundos y algunas calorías.


Un autotitulado crítico nos llamó una vez *impresentables*... debe ser porque no podía ver más arriba de las suelas de nuestras botas.
Un autotitulado crítico nos llamó una vez *impresentables*... debe ser porque no podía ver más arriba de las suelas de nuestras botas.

Y por eso es que hay tantos críticos de arte, tantas personas que actúan sobre la base del resentimiento personal, de la frustración que intenta aferrarse al que se eleva más alto para hacerlo descender y de esa manera evitar quedar expuestos como quienes simplemente no pueden volar y están atrapados en lo chato, en la planicie.

Una de nuestras ideas al crear algo como el laberinto del Blanco ha sido luchar precisamente contra eso, hacer despotricar al rezongón, al haragán, al que ve lo malo en todas partes porque tiene su vida y el cristalino de sus ojos teñidos de lo mediocre. No lo hacemos con ánimo de convertirnos en lo mismo o burlarnos "de los que menos tienen" como eufemísticamente se engloba al conjunto de los fracasados, sino que intentamos revalorizar al que crea por medio de la construcción de algo perpetuo y que como un monumento destaque constantemente la diferencia entre el capaz y el que no lo es.


Incluso si Ud. nos critica, esperamos encender en su mente la llama de las ideas y la competitividad para lograr algo mejor en vez de envidiar y quejarse.
Incluso si Ud. nos critica, esperamos encender en su mente la llama de las ideas y la competitividad para lograr algo mejor en vez de envidiar y quejarse.

Vivimos en un mundo en el que por cuestiones electorales - demagógicas - se prefiere a la masa por sobre lo individual, lo exclusivo... lo mejor, de acuerdo a las reglas de la evolución natural. Quienes no quieren que alguien se destaque inmediatamente le impone el mote de "elitista" o algo parecido y poco a poco empiezan a denostarle, a intentar rebajar su brillo para que termine teniendo la misma pátina de óxido y suciedad que normalmente llamamos mediocridad.

Nosotros somos elitistas porque no dejamos que cualquiera se una a nuestro grupo. No nos interesan cosas su color de piel, su religión, sus ideas políticas o sus preferencias sexuales.


Somos más que quienes nos critican, muchas veces desde el anonimato; estamos orgullosos de ello y a cualquiera que ingresa al Gea le eseñamos lo mismo.
Somos más que quienes nos critican, muchas veces desde el anonimato; estamos orgullosos de ello y a cualquiera que ingresa al Gea le eseñamos lo mismo.

Lo que queremos es que cada candidato sea un individuo mejor que el promedio por derecho propio, capaz de pensar de forma no lineal, y el hecho de que finalmente estemos en condiciones de llegar a un lugar y proponernos hacer algo como un laberinto es prueba de que quienes finalmente logran ingresar al Gea son algo más que el habitante de un pequeño departamento en el medio de una ciudad, aunque en su vida diaria tengan que inevitablemente vivir así, porque en ese caso solamente se encuentran atrapados física pero no mentalmente.

Licencia poética: Nuestro laberinto de piedra del Blanco es un monumento a la aristocracia de las ideas y a la destrucción de la idolatría de masas. Así que hagámos un trato: Siéntase libre como para criticarnos... Si puede hacer las cosas mejor que nosotros.


¿Es usted mejor? Entonces... ¿qué espera para demostrarlo?
¿Es usted mejor? Entonces... ¿qué espera para demostrarlo?



Búsqueda rápida

Videos

Páginas web relacionadas

Foro de Andinia

Normas para la reproducción de este artículo

Otros

Artículos Directorio Tienda Foros

Exploración, naturaleza, deportes y aventura al aire libre en © Andinia.com