¿Destrozaremos otros planetas?

Clic aquí para contactar al autor
Pablo Edronkin

Lecturas sugeridas

¿Por qué el ecopensamiento?

Los hunos del espacio: El lado mental de la exploración espacial

Escribiendo nuestros propios relatos para asegurar nuestro futuro

Hacia la exploración interestelar

¿OVNIS o ilusiones?

Ecoreligión, impuestos y cambio climático

Productos y servicios

Cosmic Cat - Un juego cósmico y gratuito

Ruleta Americana Gratis

Ruleta Europea Gratis

Jacks or Better Power Poker

Blackjack Gratis

Energía verde

Juegos gratis

Información deportiva y apuestas

Aumente sus ingresos para vivir libremente

Equipos y provisiones para la aventura

Equipos de supervivencia

La exploración espacial por parte de los humanos todavía es incipiente, pero tenemos que preguntarnos si vamos a colonizar otros planetas para hacer lo mismo que hemos hecho hasta ahora con la Tierra, al menos para tener más cuidado con ellos.

Equivocarse una vez es de alguna manera perdonable, pero hacerlo varias veces, y sobre todo cuando ya se entiende la equivocación ya es otra cosa. Hay muchas razones para visitar otros cuerpos celestes y un día vamos a empezar a vivir en otros planetas y lunas de nuestro sistema solar, y más allá también. Una vez que el viaje interestelar resulte posible - y eso es algo que va a suceder tarde o temprano - los seres humanos nos vamos a expandir por nuestro vecindario galáctico, pero ¿para qué?

¿Acaso vamos a actuar como una horda de salvajes? ¿Cómo una plaga que destruye todo a su paso? No queremos vernos de esa manera y pensamos que nuestra cultura, arte y tecnología, nuestra filosofía y nuestra ciencia nos diferencian de las langostas o de un virus, pero eso está por verse todavía. Pronto averiguaremos si somos algo más que una manga de langostas con medios de destrucción masiva, o no. Todo depende de lo que empecemos por hacer el día que los primeros colonos humanos se asienten en una luna, planeta o asteroide. Y si bien esto puede parecerle a alguno una conjetura propia de la ciencia ficción o algo muy lejano, basta recordar que uno de los hermanos Wright, que lograron volar con motor por primera vez en la historia, llegó a ver los aviones de reacción y los cohetes capaces de llevar cargas al espacio antes de que su vida finalizara.

Tal vez incluso necesitemos viajar a otros planetas para hallar la solución a problemas tales como la contaminación y el agotamiento de la Tierra, la sobrepoblación, la necesidad de contar con más recursos naturales, e incluso para garantizar la supervivencia de nuestro mundo y la vida en él, porque hasta ahora estamos limitados únicamente a un planeta y un sistema solar. Si algo sucediera, los miles de millones de años de evolución de la vida aquí se transformarían en un esfuerzo en vano. Tanto como sabemos ahora, nosotros somos los responsables de velar por la vida, o al menos la vida terrestre, y eso es algo que tenemos que tener muy en cuenta. La humanidad tiene el potencial para producir tanto un Hitler como un Einstein; la decisión es enteramente nuestra, y podemos comportarnos como salvajes o civilizados. Se puede ser salvaje con todos los medios tecnológicos al alcance y quizás más que en una sociedad primitiva porque la tecnología puede enceguecernos y a la vez resultar más destructiva. Esto es algo que constantemente tenemos que recordarnos porque en nuestra presunción damos por sentado que el desarrollo científico, tecnológico y económico nos hace mejores de por sí, sin ninguna necesidad de conectar eso con el desarrollo ético, moral y espiritual: En el llamado "Primer Mundo" se suele dar por garantizado que las instituciones sociales y políticas funcionan mejor que en el "Tercer Mundo", pero hechos como los acaecidos en torno a la crisis financiera mundial en la que varios bancos de primer a línea y supuestamente seguros y auditados por gobiernos responsables han estafado a sus clientes y a otras instituciones dan por tierra con esa creencia. Se pensó que la corrupción era propia de los países de segunda o tercera categoría, pero los más grandes timadores de la historia, como el Sr. Madoff, no surgieron precisamente en las favelas de Sao Paulo o en los dudosos suburbios de Kampala.

Hay una razón fundamental para explorar el universo, y es que es enorme; sencillamente la curiosidad humana no puede coexistir con una infinitud desconocida de forma indefinida, pero más que la tecnología disponible para avanzar hacia allí se necesita de una mentalidad adecuada. No podemos creernos dioses pero la realidad - y la lógica lo indica así - es que hasta que no descubramos otra cosa somos nosotros, los humanos, los únicos capaces de velar por lo que encontramos y descubrimos. Así como no debemos creernos lo mejor que hay en el universo, también tenemos que dejar de lado nuestra falsa modestia e hipocresía. Hasta ahora no nos hemos encontrado ni con ángeles, hombrecitos verdes o grises que puedan hacer ese trabajo por nosotros; depende enteramente de los humanos.

¿Qué es lo que pensamos hacer con otros planetas? Esta es una pregunta que tenemos que respondernos a nosotros mismos antes de viajar hacia ellos, del mismo modo que uno tiene que preguntarse qué clase de vacaciones busca tener antes de tomar el avión para llegar a su destino. Solamente los integrantes de las hordas cargan y arremeten hacia delante sin pensar o sin que les importe lo que hay por delante. La tecnología para viajar por el espacio profunde de manera práctica va a llegar tarde o temprano; es cuestión de tiempo hasta que los problemas existentes en la actualidad sean superados, y así como la invención de la brújula y la construcción de naves oceánicas permitieron a nuestros ancestros recorrer el mundo, nuestra especie humana va a poder viajar a las estrellas; y hay mucho que hacer tanto técnica como éticamente para lograrlo. Tenemos que asegurarnos de convertirnos en buenos viajeros.


Visión sintética en el panel del piloto del simulador espacial Nerkabtu, construido a partir del software Orbiter.
Visión sintética en el panel del piloto del simulador espacial Nerkabtu, construido a partir del software Orbiter (haga clic aquí para ampliar).



Búsqueda rápida

Videos

Páginas web relacionadas

Libros

Foro de Andinia

Normas para la reproducción de este artículo

Otros

Artículos Directorio Tienda Foros

Exploración, naturaleza, deportes y aventura al aire libre en © Andinia.com