Radiografía del irresponsable y consecuencias para la supervivencia (II)


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Federico Ferrero

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2) - Responsabilidad, disciplina y confianza

La forma de ser del irresponsable normalmente implica una nula disciplina y/o problemas para acatar la autoridad a la que él mismo se ha sometido por voluntad propia. Es decir, servir como subordinado o acatar órdenes de un jefe, superior, etc. Este jefe, superior o equivalente puede ser evidentemente una persona o institución, pero también puede ser el irresponsable mismo el que no pueda "obedecer" sus propias "ordenes", lo cual implica no tener autodisciplina. La autodisciplina es la base de la disciplina (en el sentido de poder acatar con éxito ordenes de terceros), ya que si no se puede hacer (o ser) lo que uno mismo quiere por falta de rigor o de constancia, menos se podrá hacer (o ser) lo que diga otro, aunque más no sea por la interposición de cierta dosis de orgullo (por algo algunos dicen que el nivel de orgullo es inversamente proporcional al nivel de inteligencia y sabiduría...).

Hay que aclarar que las personas que no toman ciertas responsabilidades por gusto o cualquier otra razón no son (como podría pensarse) irresponsables. Más bien son sensatos, porque no se comprometen con lo que no quieren o creen poder cumplir. El irresponsable es, en cambio, el que no responde a un compromiso que adquirió de forma voluntaria, sea a cambio de una suma de dinero o no.

Un irresponsable es una persona en la que no se puede confiar para una tarea dada, lo que lo convierte cuanto menos en una persona impredecible y por lo tanto normalmente indeseable como compañero de actividad, profesión, etc., en la labor o disciplina en la que se rige como tal. Porque, por supuesto, no todas las personas son irresponsables en todos los ámbitos de su vida (¡por suerte!) pero al menos en el ámbito en el que lo son, son un peligro potencial a un nivel determinado.

Así, podemos afirmar que el irresponsable es una persona impredecible en cierto sentido, y predecible en otros. Es predecible en cuanto al hecho de que normalmente no hará en tiempo y forma lo que se le pide, pero este "no hacer" será siempre variable y, por lo tanto, impredecible, porque su falta de constancia se transforma en una conducta todavía más caótica cuando se trata de algo no reglado. Siguiendo con el ejemplo del que no llega a horario a un trabajo, llegará normalmente tarde, pero nunca se podrá esperar que esa tardanza sea la misma: tardará, más o menos, y por lo tanto un tiempo impredecible.

Muchas veces la irresponsabilidad de ciertos ámbitos implica la irresponsabilidad en muchos otros, llegando incluso a una irresponsabilidad casi "global" para ejercer ciertos trabajos. Por ejemplo, la "impuntualidad global" como forma de irresponsabilidad (sistemática, en todos los ámbitos, algo actualmente demasiado común), hará de ciertas personas irresponsables en casi todos los trabajos y no aptas para realizar muchas disciplinas y actividades no laborales, incluyendo algunas en las que llegar tarde puede constituir desde pérdidas económicas hasta peligro para la vida de las personas.



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