El Gea

Discurso sobre la salud pública (VII).

Por Fidel Castro Ruz, presidente de Cuba.

(Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado de Cuba)


Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Cursos

Ecología y Jardinería

Subastas

Vehículos

¿Buscando empleo?

Por lo tanto, esta escuela tiene el objetivo mucho más elevado, y más trascendental, que aportar un número de médicos. Lo importante que debe aportar esta escuela es el ejemplo de lo que debe y puede ser un médico educado en principios humanitarios. Hay que tener verdadera confianza en la capacidad del ser humano para saber que puede prevalecer por encima de todas aquellas tentaciones y comodidades, para saber que puede ser educado en principios verdaderamente humanos y no corrompido por las sociedades de consumo.

Nuestros médicos, con sus esfuerzos llevados a cabo a lo largo de 40 años, sacrificios por los que pasaron, peligros que debieron soportar, han sido capaces de prestar servicios internacionalistas por decenas y decenas de miles de ellos, médicos y enfermeras, médicos y otros profesionales de la salud. Eso demuestra que es posible, porque lo ha hecho un país subdesarrollado, del Tercer Mundo y encima bloqueado y sometido a una feroz guerra económica y amenazas constantes de todo tipo. 

Mas tal vez esto que digo no fuese una desventaja, y, todo lo contrario, fuese una ventaja, porque cuando a veces se habla de lo que Cuba ha hecho en un terreno o en otro, hemos dicho, medio en broma y medio en serio —y tal vez más en serio que en broma—: gracias a nuestros vecinos del Norte; porque respondiendo con honor el desafío, respondiendo con dignidad el intento pérfido de privar a nuestro país de médicos para rendirnos por enfermedades, y para rendirnos, además, por hambre, con su criminal bloqueo, respondimos como debía responderse, aceptando el desafío y llevando a cabo todos los esfuerzos necesarios para derrotar esos intentos, y eso tal vez nos ha hecho fuertes. Quizás si hubiésemos sido un país con muchos recursos y sin bloqueo, nos hubiésemos dejado arrastrar por esas ansias de consumismo con que han envilecido el alma de cientos de millones de personas en el mundo. En virtud de una ley de los contrarios, al someternos a tales pruebas, hemos alcanzado determinados éxitos, hemos alcanzado determinadas metas. 

Eso es lo que nos enseña la historia. Nadie tendría derecho a declarar el género humano como algo moralmente perdido; al contrario, lo que hemos vivido nos enseña a pensar en el ser humano como algo capaz de la moral y de la victoria.

Esto que he dicho no significa, sin embargo, que estemos satisfechos; no significa, ni mucho menos, que tengamos derecho a vanagloriarnos, porque estamos conscientes, aun en medio de los éxitos, de cuáles han sido nuestras deficiencias, somos capaces de comprender nuestros errores, aunque sea en ocasiones el error en tardarnos demasiado en descubrir algunas cosas.


<<Anterior - Indice - 1ra Página - Comprar - Buscar - Siguiente >>


El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©