El Gea

Discurso sobre la salud pública (XV).

Por Fidel Castro Ruz, presidente de Cuba.

(Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado de Cuba)


Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Cursos

Ecología y Jardinería

Subastas

Vehículos

¿Buscando empleo?

Sabemos muchas cosas, no crean que ignoramos, que nos trajo el período especial, al escasear un material de un tipo y de otro, entonces venían:  “Yo te busco esto si me resuelves esto, si me traes un regalito.” Espero que la conciencia de nuestros trabajadores y especialmente de nuestros médicos repudien desde lo más profundo de su alma al mercenario que pretenda sobornar a un médico o a un prestador de servicio de salud (Aplausos), o que quieran estar cobrando por debajo de la mesa un servicio estomatológico, un servicio de la vista u otros (Aplausos).

Sabemos que hay algunas de esas cosas, nadie crea que aquí hay sordos o mudos, ni mucho menos, y mientras más cultura tiene nuestro pueblo, más lo capta. Casos se dan aislados, pero también vendrá la contracandela (Aplausos), el aislamiento; que nadie crea que alguien puede venir a abusar de la gloria y del prestigio adquirido con tanto sacrificio, con tanta sangre, con tanto honor, desde los que murieron en la primera guerra de 1868 hasta hoy. Y en nombre de esa gloria, en nombre de esos sacrificios, en nombre de esa sangre derramada, no prosperará, ni se imagine alguien que prosperará o tendrán futuro vicios que hoy son generalizados en el mundo capitalista

Hemos demostrado ser perseverantes y tenaces y no descansaremos hasta que esta sea la sociedad más humana, más justa y más honesta que se haya creado jamás (Aplausos). No son pocos los programas en marcha, ni siquiera de todos se ha hablado, pero nuestra sociedad revolucionaria debe abarcar todos los problemas habidos y por haber, los viejos que sobrevivan y los nuevos que surjan, por ello preferiremos la muerte a la corrupción.

Me podrán decir: Hay algunos profesionales que incurren en eso. Profundicen, les respondería, y averigüen por qué, de dónde proceden, qué otros factores influyeron, si acaso recibieron verdaderamente una educación ética, si acaso los valores se profundizaron en ellos. Sabemos que como norma los que van a parar a las prisiones por los delitos más corrientes son los hijos de las familias más humildes, que viven muchas veces en condiciones marginales y no pudieron recibir una educación intelectual o profesional superior. No hablo de los delitos de cuello y corbata, de aquel que roba algo y nadie se entera, nadie se siente personalmente perjudicado, porque malversó en algún punto o es sobornado, dañando a todos; se siente perjudicado y rabioso aquel en cuya casa penetró alguien y robó un televisor o cualquier otro artículo que no es fácil de reponer, o temió por el riesgo de lo que pudiera ocurrirle a alguna persona anciana, y casi no hay familia donde no viva alguna persona de edad, que puede resultar indefensa frente a los riesgos de alguien que roba.


<<Anterior - Indice - 1ra Página - Comprar - Buscar - Siguiente >>


El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©