El Gea

Discurso sobre la actual crisis mundial (VII).

Por Fidel Castro Ruz, presidente de Cuba.

(Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado de Cuba)


Los más populares

Equipo para la Aventura

Supervivencia

Deportes Extremos y Tradicionales

Viajes y turismo

Fotografía y Video

Cursos

Ecología y Jardinería

Subastas

Vehículos

¿Buscando empleo?

Nunca todas las naciones del mundo se vieron sometidas al poder y los caprichos de quienes dirigen una superpotencia con un poder al parecer sin límites, de cuya filosofía e ideas políticas y nociones de ética nadie tiene la más mínima idea. Sus decisiones son prácticamente impredecibles e inapelables. La fuerza y la capacidad de destruir y matar parecen estar presentes en cada uno de sus pronunciamientos. Esto lógicamente trae temor e intranquilidad a muchos hombres de Estado, de modo especial si se tiene en cuenta que al inmenso poder militar se unen el poder político, económico y tecnológico de los que no desean ser desobedecidos.

El sueño de un mundo regido por normas y de una organización que expresara la voluntad y el deseo de todos los pueblos se esfuma.

A muchos metros de altura leía un cable cuyo contenido decía textualmente: "El Presidente Bush en su alocución radial semanal expresó su irrespeto por la ONU y reveló que consultó a esa organización más 'por compromiso con nuestros aliados y amigos' que por que le importe el resultado de sus deliberaciones".

Un número creciente de personas en el mundo se rebelan cada vez más contra la idea de la globalización de una tiranía universal.

Las Naciones Unidas, organización surgida de una guerra que costó 50 millones de vidas, entre ellas la de cientos de miles de jóvenes norteamericanos, tiene que importarle mucho a todos los pueblos y gobiernos del mundo. Padece grandes defectos, es anacrónica en muchos aspectos; su Asamblea General, donde están presentes todos los estados del mundo es una simple asamblea deliberativa sin ningún poder, donde solo se emiten opiniones; el Consejo de Seguridad, un supuesto órgano ejecutivo, donde sólo cuenta el voto de cinco estados privilegiados, uno solo de los cuales puede echar por tierra la voluntad del resto de las naciones del mundo, y uno de ellos, el más poderoso, lo ha usado a su antojo infinidad de veces. Pero aún así, no se dispone de otra cosa.

Su no existencia conduciría a la peor época que precedió al nazismo y nos llevaría a la catástrofe. Algunos de nosotros hemos sido testigos de lo que ha ocurrido durante los últimos dos tercios del siglo XX. Hemos visto en toda su pujanza el nacimiento de una nueva forma de imperialismo, abarcador y total, mil veces más poderoso que el famoso imperio romano y cien veces el de su actual aliado incondicional, la sombra del que fuera el imperio británico. Sólo el miedo, la ceguera o la ignorancia impedirían verlo con toda claridad.


<<Anterior - Indice - 1ra Página - Comprar - Buscar - Siguiente >>


El Buscador para los amantes de la vida al Aire Libre © - Andinia.com ©