Los riesgos del consumo de jugos (zumos) y edulcorantes en niños (II)


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Riesgo de edulcorantes no calóricos para los niños

Existe una gran controversia sobre la seguridad a mediano y largo plazo con el consumo de edulcorantes no calóricos. La realidad es que existen pocos datos contundentes acerca del tema. Existen cientos de estudios que declaran que no son recomendables, así como cientos de otros estudios que argumentan en sentido contrario. Se ha demostrado, con los hechos, que algunos edulcorantes no calóricos que entraron al mercado eran riesgosos, fueron retirados y reemplazados por una nueva generación de edulcorantes, siguiendo un ciclo de entrada y salida del mercado. Para evaluar la propuesta que hacen las empresas para que la COFEMER sugiera a la SEP dar entrada a los productos con edulcorantes no calóricos a las escuelas, en sentido contrario a los lineamientos, es necesario considerar los siguientes aspectos:

a. El consumo de edulcorantes no calóricos provocan el gusto por los productos endulzados. Un gusto que no debe promoverse entre los menores. Un individuo con fuerte inclinación al gusto por las bebidas y alimentos endulzados será muy propenso a la obesidad y sus consecuencias en la salud, como la diabetes. Una buena orientación nutricional debe hacerse sin generar este gusto.

b. La introducción en el mercado de varios edulcorantes se ha realizado asegurándose, por parte de la autoridad, de que son seguros. Varios de ellos han sido retirados del mercado después de que estudios independientes, no de la autoridad, han demostrado efectos adversos.

c. La vida que los edulcorantes que se comercializan tienen en el mercado no es suficiente para poder asegurar que no representan un riesgo para la salud.

d. Ante la incertidumbre sobre los riesgos o inocuidad de los edulcorantes no calóricos debe ejercerse el principio precautorio, en especial para el caso de sectores vulnerables como los niños.

Hechos a considerar:

1. Varios de los edulcorantes que han sido aprobados por la Food and Drug Administration de los Estados Unidos lo fueron después de varios años y tras fuertes presiones políticas. Estos hechos han quedado demostrados a través de documentos internos de la propia FDA obtenidos gracias a la Acta de Libertad de Información. Este es el caso del Aspartame que llevó varios años su aprobación, atravesada por escándalos y hasta investigaciones criminales requeridas por la FDA de la empresa Searle, promotora de su aprobación. La aprobación del aspartame se resolvió con la entrada a la empresa Searle de un alto político, con grandes influencias, como su director ejecutivo, Donald Rumsfeld. Con la entrada a la presidencia de los Estados Unidos de Ronald Reagan, amigo de Rumsfeld, el nuevo presidente quitó poderes a la FDA y nombró otro comisionado para esa agencia. El nuevo comisionado realizó los cambios necesarios en el comité de evaluación del aspartame y este edulcorante fue aprobado. El nuevo comisionado, el Dr. Hayes, al terminar su mandato en la FDA entró como asesor científico de Searle ganando mil dólares al día.(Dr. Joseph Mercola, "Sweet Deception", Nelson Books, USA. 2006. Pp:19-35). Se presenta esta narración ante la COFEMER para que se entienda que los procesos de aprobación de estos productos en la FDA han estado marcados de controversias y escándalos, de tal manera que no son siempre transparentes y guiados por el interés público.

2. Algunos edulcorantes como la sacarina, el neotame, el ciclamato monosódico y Acesulfame K se ha comprobado que tienen efectos en la salud y algunos se encuentran prohibidos en algún país (aun con las declaraciones de la misma FDA acerca de sus efectos cancerígenos, se siguen utilizando). (M.S. Ruth Winter, "A Consumer´s Dictionary of Food Additives", Three River´s Press, USA. 2004. Pp:50, 174, 360, 446).

3. En edulcorantes como Aspartame y Sucralosa no hay datos disponibles sobre las consecuencias del consumo a largo plazo, sobre todo en niños. (Dr. Juan Rivera y cols, "Consumo de bebidas para una vida saludable: recomendaciones para la población mexicana"; Salud Pública Mex 2008;50:172-194). Lo anterior debe llevar a la aplicación del principio precautorio.

4. Se sabe que el aspartame reduce la acidez de la orina, por lo tanto hace más susceptible al tracto gastrointestinal a padecer infecciones. También, antes de entrar al mercado, en varios estudios se observaron daños neuronales, especialmente en pacientes con fenilcetunuria. No es recomendable en mujeres embarazadas y niños menores de 7 años. La fenilalanina es un precursor de la tirosina, la cual está involucrada en el metabolismo. Un consumo excesivo de la misma podría provocar problemas a nivel metabólico, es por ello también que en niños no se recomienda. Algunos otros efectos secundarios que se han relacionado al consumo de aspartame son dolores de cabeza, mareos, nauseas, fatiga, problemas para dormir, cansancio, migrañas, depresión.

5. Acerca de la Sucralosa (splenda) la FDA lo aprobó, sin embargo en reportes previos a su aprobación se observó disminución en timo en animales y algunos reportes de mutagenicidad (M.S. Ruth Winter, "A Consumer´s Dictionary of Food Additives", Three River´s Press, USA. 2004. Pp:485)

6. El slogan de Splenda es que "Viene del azúcar, así que sabe como azúcar", sin embargo esto es lo que se le hace a la molécula del azúcar: se le trata con cloruro de tritilo, anhídrido acético, clorina hidrogenada, cloruro de tionilo y metanol, en presencia de dimetilformamida, 4-metilmorfolina, tolueno, metil isobutil cetona, ácido acético, cloruro de benziltrietilamonio, metóxido de sodio; lo cual no tienen absolutamente nada que ver con el azúcar. (Dr. Joseph Mercola, "Sweet Deception", Nelson Books, USA. 2006. Pp:73).

7. La literatura científica no llega a conclusiones respecto a los reisgo o inocuidad de los edulcorantes no calóricos. La FDA ha argumentado que no presentan efectos toxicológicos o carcinogénicos, sin embargo, no cuenta con estudios a mediano y largo plazo al respecto, y menos aún sobre otro tipo de impactos en la salud.

Conclusión: NO sería congruente de acuerdo a la evidencia científica permitir que alimentos y bebidas con edulcorantes no calóricos fueran servidos y/o vendidos al interior de los planteles escolares. Se requieren estudios longitudinales con muestras significativas y que se logre un consenso de la comunidad científica que NO hay en la actualidad. Sería de enorme irresponsabilidad que esta comisión recomendara la aceptación de los edulcorantes no calóricos para el consumo de los escolares. Es una obligación aplicar el principio precautorio al respecto.



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