¿Cómo evitar la trampa de las dietas mágicas?


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Federico Ferrero

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Muchos creen que es posible encontrar una dieta mágica que nos haga adelgazar rápidamente y sin perjuicio para la salud de la misma forma en que al ganar la lotería nos hacemos ricos de la noche a la mañana.

Una persona obesa
Una persona obesa.

Sin embargo, incluso ganando la lotería se suele pagar hasta la mitad del premio en impuestos...en el caso de las dietas, los impuestos los paga nuestra salud.

Existen dietas mágicas por doquier, las más peligrosas son aquellas que para acelerar el proceso de adelgazamiento agregan fármacos, drogas o medicinas que normalmente califican de "naturales". Puede que sean naturales, por supuesto, pero recordemos que los más famosos y potentes venenos son también naturales (naturales, pero químicos) y las armas biológicas o bacteriológicas son también naturales, sí...

Estas dietas explotan el error que muchos cometen al igualar lo "natural" con lo "bueno", y por lo tanto despreocupándose de lo que toman o se inyectan para complementar su "dieta de choque" pueda ser perjudicial.

¿Es acaso bueno una catástrofe que se cobra miles de vidas? ¿Es acaso bueno un tsunami o un terremoto? ¿Es acaso bueno una tormenta o una tempestad tropical que arrasa con ciudades enteras dejándolas sumidas en la inundación y la miseria? Al menos, está claro, no traen con ellos consecuencias positivas...pero indudablemente son "naturales".

Según lo que se sabe sobre como se comporta el organismo humano, su metabolismo, su fisiología, sus necesidades nutritivas, podemos decir que para llevar (o distinguir) una dieta saludable debemos reconocer las que nos exijan:

- Ser perseverantes.
- Ser pacientes.
- Buscar educar nuestros hábitos alimenticios.

Ser perseverantes, porque el ritmo de nuestro cuerpo no es el mismo que el ritmo de nuestras vidas. Bajar más de 500 gramos por semana es potencialmente perjudicial para nuestro organismo, SIN IMPORTAR cual sea nuestro exceso de peso. Llevará tiempo, pero no hay que desistir. Ocurre igual que cuando se busca subir una montaña: si fuéramos rápido, lo más probable es que nunca llegásemos a la cima. Hay que buscar constancia y continuidad, no velocidad.

Por lo tanto, debemos ser pacientes. La impaciencia es la que lleva a elegir "dietas de choque". Un choque donde la víctima somos nosotros mismos. Por poner sólo un ejemplo, suelen aparecer tendinitis al perder peso violentamente, ya que el cuerpo se "deshincha" demasiado rápido (baja la presión interna a nivel viseral) y se resienten las estructuras conjuntiva por la pérdida del delicado equilibrio corporal, que no puede adaptarse al nuevo estado de peso de forma tan repentina. De la misma forma, este tipo de dietas suele acarrear una gran perdida de líquidos y por lo tanto de minerales realmente peligrosa para la salud.

Finalmente, debemos educar nuestros hábitos alimenticios, aprender a comer. Evidentemente no estaremos bien educados si todos lod veranos tenemos que volver a hacer dieta, porque durante el año engordamos una y otra vez.

Un régimen que dura varios meses o incluso años (dependiendo el peso a perder) puede poner a prueba nuestra paciencia, pero si logramos dominar nuestras ansias, y orientamos esa voluntad a educar nuestro apetito poco a poco, finalmente, una vez "terminada" la dieta, nos daremos cuenta de que ya no será necesario hacer ninguna más, porque habremos aprendido a "escuchar" a nuestro estómago, saber cuando comer, cuánto y cómo.

Comer pausadamente degustando la comida, hacerlo a las horas apropiadas y con comidas a base de alimentos que conformen una dieta equilibrada; son algunas de las cosas que hay que aprender mientras se sigue una dieta en serio. Sí, se tarda más, se sufre más, y estas dietas son más difíciles de sobrellevar...pero el resultado, como siempre sucede con lo que cuesta, es mucho más gratificante y duradero a largo plazo.

Dicho de otra forma: ¿qué cree que le gustaría más, poder subir al Everest llevado en Helicóptero o hacerlo por su propio pie como un montañista avezado? Depende de cómo se responda a esta pregunta, usted vivirá más y mejor...o no.



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