Primeros auxilios ante quemaduras (II)


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Federico Ferrero

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2 - Lo segundo que hagamos dependerá ya de la gravedad y la extensión (superficie) de la quemadura. Las quemaduras se dividen por grados dependiendo su profundidad.

2.1 - Si es una quemadura de primer grado (típica quemadura por exceso de sol), que se caracteriza por dolor y enrojecimiento de la zona afectada (eritema), no habrá mucho más que hacer, ya que será una quemadura que afecta a tejido muy superficial (epidermis). Simplemente tratar de evitar el dolor, y por lo tanto los roces de la zona quemada. Aunque existen algunas cremas para hidratar esas zonas, si uno se hidrata tomando agua abundante y come de forma equilibrada, no son realmente necesarias, y conviene evitarlas junto con cualquier remedio casero. El cuerpo se encargará sólo de ir renovando la piel y sanando la quemadura, normalmente en alrededor de 48 horas.

Sin embargo, si la superficie quemada es muy extensa, incluso si se trata de una quemadura de primer grado, conviene asistir al médico.

2.2 - Si se trata de una quemadura algo más profunda, de segundo grado, caracterizada porque sigue siendo dolorosa, pero además incluye ampollas (flictenas), lo principal que hay que recordar es que NUNCA hay que reventar dichas ampollas. Luego, si no estamos al aire libre o lejos de la civilización, conviene ir a ver a un médico para que evalúe el tratamiento que debería tener la quemadura en cuestión. Hay que evitar aplicar cualquier tipo de crema, ungüento o gasas con cremas "antiquemadura" antes de que el médico vea de qué se trata.

Normalmente, las quemaduras de segundo grado pueden dividirse en las dérmicas superficiales (afecta la epidermis y la parte superior de la dermis) que curan de forma espontánea (por reepitelización); y las dérmicas profundas (afectan a toda la dermis, siendo menos dolorosas pero más graves.

2.3 - Por último, las quemaduras de tercer grado son realmente grave, por ser más profunda y afectar a todas las capas de la piel (epidermis, dermis e hipodermis), llegando incluso en algunos casas a afectar otros tejidos o sistemas (nervios, músculos, vasos sanguíneos, etc.), y se distingue de las anteriores porque (contrariamente a lo que podría esperarse) no duelen [2], y las ampollas (que tampoco hay que reventar) son blancas y secas o negruzcas (pasando por los colores intermedios), ya que la mayoría del líquido de la parte quemada se evaporó.

Lo hay que hacer entonces es cortar (preferiblemente con tijeras afiladas) la ropa quemada (si existe), ya que esta puede seguir ardiendo o con su calor agravando las quemaduras. Pero con esto hay que tener mucho cuidado: NUNCA se debe "arrancar" ropa pegada a la piel, eso hay que dejarlo para los cirujanos.

Además hay que sacarle, si es posible, todo objeto que lleve puesto en la zona quemada y que sea de metal (relojes, pulseras, pendientes, aretes, anillos, etc.) [3]

Luego hay que cubrir la zona quemada con vendajes estériles o (en su defecto) ropa limpia. Si los brazos y piernas fueron quemados, hay que mantenerlos elevados. El objetivo no es "vendar", sino absorber los líquidos que exude la piel para evitar infecciones, el otro de los grandes riesgos en las quemaduras graves, junto con el shock hipovolémico plasmorrágico que puede darles a los grandes quemados.

Es extremadamente urgente en este caso ir al médico o llamar a los servicios sanitarios de emergencias, para que evalúen el verdadero alcance de la quemadura, y como tratarla.


Notas:
[1] Incluso no conviene dar de beber mucha líquido, del tipo que sea (ni siquiera agua), si la quemadura es realmente grave y la persona tiene sed de repente. Porque esto podría ser un indicador de que ha perdido mucha sangre / plasma a través de la quemadura, y darle tomar líquidos hasta que no esté estabilizada esta pérdida de fluidos podría ser que (en el mejor de los casos) no aporten nada bueno.
[2] Las quemaduras más graves, de tercer grado, en principio no duelen debido a que las terminales nerviosas de la piel que envían la información sobre el dolor al cerebro, fueron quemadas y dejaron de funcionar. Sin embargo, por esto mismo son las más peligrosas y difíciles de sanar recuperando la zona quemada. A medida que estas quemaduras van curando, como cuando ocurre cuando se va la anestesia que nos puso el dentista para sacarnos una muela, el dolor vuelve...
[3] Los objetos metálicos ceñidos o ajustados al cuerpo podrían ser muy difíciles de sacar luego, si se hincha la parte afectada, y deberían cortarse o romperse, lo que dificulta más la atención del quemado.



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