El egoismo en el intercambio cultural

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Pablo Edronkin

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El egoísmo es uno de los peores defectos que puede tener un estudiante de intercambio cultural.

Las organizaciones dedicadas a organizar el intercambio cultural a nivel de adolescentes y adultos jóvenes caen a veces en el error de intentar maximizar el número de becas otorgadas para los viajeros de intercambio cultural en contraposición a la calidad de los candidatos. Si bien en principio puede parecer correcto intentar lograr que la mayor cantidad posible de muchachos y muchachas jóvenes viajen a países distintos de los suyos con el objeto de ayudar al entendimiento entre las naciones, promover la tolerancia, etc. el problema es que invariablemente el factor principal que decide la participación de cada postulante es el económico, y por ende - particularmente en los países de bajos recursos o escasa población - resultará siempre difícil obtener un número de candidatos adecuado como para seleccionar de entre ellos a los que mejor satisfagan ciertos requisitos. En otras palabras, a menores recursos o menor población, menor será en general la calidad de los postulantes finalmente seleccionados.

Esto es algo a tener en cuenta para lograr mantener los programas de intercambio cultural, pero no se tiene que caer en el error de tratar de mantenerlos a toda costa enviando a cualquier candidato: Yo presencié y tuve que lidiar con toda una camada de estudiantes de intercambio de Noruega que en un año en particular y para una organización de intercambio, en la Argentina - 1987 / 1988 - se debe decir que lamentablemente fracasaron totalmente puesto que ninguno de ellos logró mantener con sus familias anfitrionas una relación normal o bien durante su estadía o bien después. De las nueve familias argentinas que actuaron como anfitrionas, ni una sola logró que posteriormente los visitantes noruegos mantuvieran correspondencia o algún tipo de vínculo, mientras que en caso de aquellas familias que tuvieron en sus casas a estudiantes estadounidenses, canadienses, alemanes, etc. los casos de formación de vínculos a largo plazo fue de alrededor del cincuenta por ciento.

Las camadas poco numerosas de Escandinavia no se originaron evidentemente en trasfondos económicos sino poblacionales, dado que son países baste pequeños en términos de número de habitantes. Y este factor, junto con algunas cuestiones culturales jugó muy en contra del intercambio cultural entre los países latinoamericanos y escandinavos durante aquel ciclo. Puede ocurrir que se tenga que encontrar alguna solución de compromiso en este sentido, teniendo que disminuir los estándares mínimos de ingreso al programa de intercambio con el objeto de posibilitar que exista un número mínimo de postulantes, pero hay un elemento que debe ser considerado como un factor decisivo con el cual es imposible hacer compromisos, y este es el egoísmo.

Si en un test de personalidad se determina que un postulante es esencialmente una persona muy egoísta, bajo ningún concepto se la debe admitir en el programa de intercambio porque como ya hemos explicado en otros textos, la expresión de gratitud hacia la familia anfitriona que recibirá al estudiante de intercambio resulta fundamental tanto para el éxito de cada intercambio como así también para las perspectivas de largo plazo del programa. El egoísmo puede presentarse en muchos casos diferentes; de los que yo he observado, los hijos únicos y los jóvenes que ya viven solos, por su cuenta, son los que presentan un riesgo particular en este sentido y al recibirse postulantes de estas características se los deberá examinar cuidadosamente. Una persona egoísta en un entorno de esta naturaleza no puede tener cabida pues invariablemente causará problemas serios derivados principalmente de la combinación de su solipsismo junto con las inevitables diferencias culturales.

El objetivo de los programas de intercambio cultural es promover e entendimiento mutuo, y pese a las buenas intenciones, pues el camino al infierno está sembrado de ellas, resulta mejor para todos impedir el acceso de los egoístas a estas posibilidades. En cualquier país siempre habrá candidatos mejores y solamente será necesario buscar un poco más para hallarlos.



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